Historia

PRIMEROS ESBOZOS

Todo empezó un 1 de julio de 1905, en el que Anselmo López fundó un equipo bajo el nombre de “Sporting Gijonés”. Se data de incluso en 1900 cuando en Gijón se comenzó a jugar al balón, y donde una pelota de cuero hacía las delicias de los jóvenes, que además de unirse para disfrutar de un buen rato practicando el fútbol, realizaban otro tipo de actividades lúdicas.

El Sporting se convierte en Real cuando en 1912 el rey Alfonso XIII acepta la presidencia de honor del club. Es desde entonces, cuando este modesto y humilde club va imponiendo su hegemonía en la ciudad, obligando a otros clubes de la región a ceder. Concretamente el primer partido del que se tiene constancia data de 1907 en Oviedo que enfrentó al conjunto gijonés con el Sport Ovetense.

A medida que su prestigio (impulsado por la presidencia de honor del rey Alfonso XII) el club disputa varios partidos contra otros equipos consolidados y de renombre del panorama nacional. No obstante, no sería hasta 1914 cuando el Real Sporting de Gijón gana el Campeonato Regional de Asturias. Repetiría dicho éxito en 1916, fecha en la que se gestiona el germen de lo que es hoy día El Molinón, escenario donde ya viniera jugando el equipo como local.

ESPAÑA NOS CONOCE

En 1917, el Sporting debuta en el Campeonato de España, perdiendo 0-1 en casa ante el Arenas Club de Getxo (club que sigue vivo y en activo; poseedor de una Copa del Rey).

Gijón empezaría a exportar grandes estrellas. La primera Manuel Meana, que en 1921 debuta con la selección en partido amistoso ante Bélgica. Corsino y Argüelles seguirían la estela de su compañero. Tanto éxito individual no hizo mucho bien al Sporting, ya que muchos clubes se hicieron con los servicios de aquellos jugadores que venían de ser amateurs, y que buscaban unas mejores condiciones salariales ante la oportunidad que les ofrecía el fútbol profesional.

Su primera temporada en Segunda División data de 1928/1929, quedando en la cuarta posición. El mismo año El Molinón acoge el primer partido internacional disputado entre las selecciones de España e Italia. La división de plata se le resistiría al Sporting hasta que por fin lo lograra en 1943/1944. Fue entonces cuando el Sporting cambió de nombre a Real Gijón. Denominación que usaría hasta los años setenta, debido al régimen franquista que prohibía y rechazaba las palabras extranjeras (o similares).

El debut en Primera División sería ante el RCD Espanyol de Barcelona, con un empate a cero. El primer jugador sportinguista en anotar un gol en Primera División fue Gundemaro. En el año de su debut, el Real Gijón lograría una meritoria séptima posición en la tabla clasificatoria. Durante las sucesivas cuatro temporadas mantendría la categoría para después recuperar en el año 1950/1951, tras una demostración de potencial por parte del conjunto gijonés. Los próximos años sirvieron para apodar al Real Gijón, como club “ascensor”; véase tendente a descender y volver a ascender. Tras varios descensos y descensos, el club se vio inmerso en una grave crisis económica debido a los once años que se pasaron en la división de plata del fútbol español. En la temporada 1969/70 vuelve a la elite y plagado de una gran generación de futbolistas, cuya venta obligada ayudaría a sanear las cuentas. Hablamos de gente como Ignacio Churruca. Compañeros de la misma generación, los míticos Maceda, Mesa, Ferrero, Cundi, Jesús y Enrique Castro (Quini). Sería el germen de lo que luego llamarían la época dorada del sportinguismo.

LA ÉPOCA DORADA

 

 

Con esa generación el Sporting lograría un subcampeonato en la temporada 78/79, unas semifinales y hasta dos finales de Copa del Rey; logrando disputar a nivel continental, la Copa de la UEFA. Fueron años que sirvieron para conseguir la mayor masa social del club hasta la fecha (22.766 socios), y que El Molinón fuera escogido como sede para el Mundial de Fútbol de 1982 que se disputó en España.

Pero como pasara antaño, las buenas noticias atrajeron a muchos clubes que quisieron hacerse con los servicios de nuestros jugadores. Quini al Barça y Maceda al Real Madrid (entre otros tantos jugadores) desestructuraron una generación de jugadores que se vio obligada al declive. No obstante, en los años 90 una nueva hornada de jóvenes promesas hicieron su irrupción en el Primer Equipo, con gente como Luis Enrique, Abelardo, Manjarín o Juanele. Dicha generación fue la última privilegiada en jugar la UEFA en la temporada 1991/1992. Al final de dicha temporada, el Sporting se convierte en S.A.D. Y llegaron de nuevo los problemas económicos con la marcha de los grandes activos de Gijón.

Poco a poco el equipo iba en declive, y aún sorteando una promoción para el descenso, tres años después, queda en último lugar con un muy pobre bagaje de puntos, y se consuma un fatídico descenso.

 

DUROS AÑOS, Y UN ASCENSO

 

Los años que siguieron en la categoría de plata fueron de vida o muerte. El club estuvo apunto de la desaparición, debido en medida a la mala situación deportiva y extradeportiva. Dicha crisis obligó al club a vender sus marcas, la Escuela de Fútbol de Mareo al Ayuntamiento en la temporada 2001. Las cosas no se quedarían ahí, pues se tuvo que malvender a David Villa. Al próximo año Marcelino García Toral se haría cargo de Primer Equipo, después de descender al filial, logrando una quinta plaza, rozando el ascenso.

En 2005, el club estaría ahogado por las deudas lo que le obliga a acogerse a Concurso de Acreedores, instado por el acreedor Coral Golf. Sería el inicio de un proceso largo y arduo en el que se comenzaron a sanear las cuentas. En la temporada 2007/2008, las cuentas recibirían un golpe de efecto positivo con el ascenso del equipo a la categoría de oro del fútbol español, gracias a Manolo Preciado. En las sucesivas temporadas (desde el 2008/2009 hasta la 2011/2012) el equipo sufriría mucho en lo deportivo, salvo en la temporada 2010/2011 que logró ser el tercero equipo menos goleado de Primera División.

 

VUELTA AL INFIERNO

 

En una temporada aciaga para el sportinguismo, tanto en lo deportivo como lo extradeportivo; el Sporting consumó su descenso de categoría. Un año no exento de problemas. Por un lado se mantuvo la política de devolución de deuda, pero a costa de la venta de algunos jugadores. La afición se impacientaba pidiendo refuerzos (que no llegaban) y una reacción a la Directiva. Ésta movió ficha (impulsada en parte por las exigencias de cierto sector de la afición) y se destituyó a Manolo Preciado. Entonces vendría Iñaki Tejada (segundo entrenador hasta la fecha del técnico de Astillero). El puesto no le duraría mucho pues tras una polémica elección, Javier Clemente cogería las riendas del equipo, con el único objetivo de salvar la categoría. No se consiguió mantener la categoría y el Sporting consumó el descenso.

Antes de iniciar la temporada, Manolo Preciado, quien fuera ídolo de masas del Sporting de Gijón sufre un infarto días antes de aquel en que debía firmar como técnico del Villareal, y fallece. Un 6 de junio de 2012 nos dejó más que un gran técnico, un gran sportinguista.

ABELARDISMO

abelardismo

Después de unas decepcionantes dos temporadas en Segunda División; Abelardo Fernández (ex-jugador del Sporting en la época dorada del equipo y leyenda viva del mismo) decide coger las riendas del equipo con un escenario paupérrimo. El club se moría por las deudas y la incapacidad de los dirigentes de revertir la situación, a pesar de las múltiples promesas lanzadas por estos mismos. La experiencia en los banquillos de “El Pitu” no iba más allá del filial y los play-off de ascenso a Primera División, que dirigió el técnico supliendo al destituido Sandoval, en la temporada 2013/2014. El club decidió apostar por la juventud y el conocimiento que El Pitu tenía de Mareo. Sin poder fichar, el primer equipo se nutrió de su seña de identidad: jugadores jóvenes y con hambre de fútbol, que pedían paso en el primer equipo. Tendrían el apoyo de otros jugadores veteranos como Iván Hernández, Nacho Cases, Alberto Lora, etc.

Al comienzo de la temporada muchos daban al Sporting como candidato al descenso a Segunda División “B”. Sin embargo, gracias al gran trabajo táctico de su técnico, y al amor por unos colores de sus jugadores, hicieron que el equipo asombrara a toda España logrando mantenerse invictos durante 20 jornadas consecutivas, hasta que recibió al Betis en El Molinón, ante el cual perdió por la mínima (1-2). El equipo, cimentado en una fuerte defensa, logró a final de temporada no sólo ser el menos goleado (Iván Cuéllar logró el Zamora de la categoría), sino también la friolera de 82 puntos que le valieron el ascenso directo.

Abelardo renovaría para sumarse a una temporada difícil pero llena de ilusión, apasionante: 2015/2016. El club tampoco podría fichar para su retorno a la élite de fútbol, aunque sí pudo hacerlo, con unas excepciones marcadas por la patronal de la Liga de Fútbol de Profesional (LFP). Mareo volvía a brillar más fuerte que nunca.

 

(*) Todas las imágenes son propiedad de realsporting.com