El Molinón

Aforo: 30.000 personas
Dimensiones: 105 x 68 metros
 

UN “PRAO”

Si bien se dice que al estadio de El Molinón, es difícil datar de su origen. No obstante, se sabe de forma oficial que el 20 de Mayo de 1908 ya se consideraba como lugar de encuentro para el fútbol, en el que tenían lugar partidos.
Oficialmente el Sporting estrenaría dicho campo en 1915. El primer partido de competición sería en 1917 (un 22 de Abril). En concreto en dicho encuentro, el equipo no pudo estrenarse con victoria, al caer derrotado, ante el Club Arenas de Getxo. En 1920, el campo disfruto de su celebridad acogiendo la final de la Copa del Rey disputada entre el Barça y el Athletic de Bilbao.

DE “PRAO” A ESTADIO

No sería hasta 1924, cuando un 20 de Noviembre, el por entonces Presidente del Sporting, Ismael Figaredo, cerró la compra de El Molinón para que el club lo tuviera en propiedad. La operación de compra se realizó mediante la solicitud de un préstamo de 75.000 pesetas. 40.000 pesetas fueron destinadas para la compra del campo mientras que 20.000 para remodelaciones y 15.000 para reservas (en caso de eventualidades). En 1926 ya contaba con 6.000 localidades.
El auge de El Molinón atrajo en 1928 el primer encuentro internacional en Asturias para que se disputara el encuentro entre Italia y España con un luminoso a la conclusión de 1-1. No todo sería época de bonanza, pues si la ciudad se sorprendió con el levantamiento de una tribunona en tan sólo 21 días y que permitió incrementar el aforo, ésta se vino abajo tras la disputa del encuentro entre el Sporting y el Racing. Seguirían los momentos de mala fortunia con unas arcas del Sporting bajo mínimos que le impedía cumplir con los plazos de la hipoteca. Para evitar que el estadio fuera subastado, el Ayuntamiento de Gijón salió a la ayuda del equipo comprando el estadio. En 1942 el consistorio realizó remodelaciones para ampliar el aforo; pero fue en 1944 cuando el Sporting perdió el derecho de recompra.
En 1954 el Ayuntamiento cometería el error de cederlo a la Fundación Girón, que tras una buena gestión inicial, poco a poco comenzó a olvidarse de El Molinón desatendiendo las reparaciones necesarias que requería su estructura. Este hecho fue motivo suficiente para que el Ayuntamiento volviera al rescate en 1967, acabando incluso las obras que la Fundación Girón empezó.

SU CONSOLIDACIÓN HISTÓRICA

Llegarían años de estabilidad y sobre todo de novedades. Una de ellas sería la instalación de las torretas de iluminación que se estrenaron en un partido ante el Valencia, en 1969. Días después se aprueba un presupuesto de 4 millones de pesetas para cubrir el estadio, convirtiéndose en el único estadio cubierto de España de la época. Gijón era ciudad pionera donde las haya, y donde el fútbol congregaba a inmensas masas. Tal era el auge ésta vez que se escogió un encuentro de la Segunda División del Sporting para ser el primero en ser televisado de la Segunda División y de todo Asturias. En el 1978 la selección vuelve a visitar Gijón para disputar un encuentro internacional ante Noruega. No se quedarían ahí los éxitos, pues en el Mundial de 1982, el Molinón sería escogido como sede. Gracias a la propuesta del entonces presidente del Sporting, Vega-Arango, se llevó acabo una reforma para llegar a los 46.000 espectadores (entorno a 16.000 eran con butacas); lo que en parte ayudó a que El Molinón fuera escogido como sede en dicho Mundial.
En 1984 el aforo se reducería hasta 38.000 por motivos de seguridad. En los años sucesivos muchos encuentros internacionales tuvieron lugar en El Molinón, y ello era claro ejemplo del enorme prestigio que comenzaba a labrarse. En 1997, El Molinón sufriría una gran modificación, y es que debido a una normativa, se tuvieron que remodelar los asientos de forma que no podía haber localidades de “pie”; por lo que se volvio a reducir el aforo hasta los 25.885 espectadores.

LA GRAN REMODELACIÓN

Después vendría la gran remodelación que hemos vivido hace poco, en la que el Sporting de Gijón ha visto como se ha rejuvenecido gracias a un convenio de colaboración con el Ayuntamiento, que una vez más ha prestado su apoyo y ayuda al club.
En defintiva, hoy día es un estadio, orgullo de muchos y envidia de otros tantos. Un estadio que estuvo en la cúspide del fútbol español y que a día de hoy sigue siendo aquel gigante histórico al cual no hay quien pueda derrumbar. Éste es nuestro estadio; nuestro castillo, nuestro fortin.

SABÍAS QUE…

De El Molinón surgió el “Así, así, así gana el Madrid”, después de sufrir una dura entrada Enzo Ferrero a la cual protestó airadamente, lo que a juicio del colegiado supuso una roja directa; y por ende daba facilidades a un Madrid, que así, claro que ganó.
Se dice que el Molinón debe su nombre a un gran molino de maíz que se hallaba sobre el mismo campo de fútbol.
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